Riesgo para los inversores

Ranking de riesgo para inversores: ¿Cómo está Argentina?

Según The Economist, la Argentina se encuentra en los primeros lugares en materia de riesgo para los inversores, y solamente superada Venezuela, Haití y Cuba.

Un ranking elaborado por la revista The Economist ubicó a la Argentina en los primeros lugares en materia de riesgo para los inversores, solamente superada Venezuela, Haití y Cuba.

El informe, que advierte sobre el avance de alternativas populistas en distintos países de América Latina, mostró que el rubro en el que peor nota obtuvo nuestro país es en el de riesgo económico, mientras los especialistas alertaron que “si no se corrigen los desequilibrios macroeconómicos se producirá un fuerte ajuste monetario y inflacionario”.

“En un año de grandes elecciones para América Latina, los riesgos políticos ya son evidentes. El riesgo político es alto, ya que los votantes se oponen a los titulares de los cargos y exigen un cambio de política, lo que da lugar a que prosperen las propuestas populistas”. A esa conclusión llegó The Economist tras el informe realizado por su unidad de inteligencia, titulado “Populismo y política: el riesgo operativo en América Latina”.

El informe hizo hincapié en las protestas sociales que se desataron a fines de 2019 en varios países de la región, como Chile, Bolivia y Ecuador, entre otros. Si bien esas movilizaciones mermaron en 2020 a raíz de las restricciones a la circulación por el coronavirus, según The Economist el riesgo de nuevos disturbios sociales sigue latente: “En su mayor parte, ninguno de los problemas que han impulsado el profundo descontento con el desempeño de los gobiernos de la región -incluyendo la seguridad, la corrupción y el malestar económico-, ha sido abordado”.

Sumado a esto, otro riesgo que afrontan los actuales gobiernos de América Latina es “que los grupos de la oposición puedan llegar al poder y causar deterioro significativo de las condiciones de funcionamiento de las empresas”. “2021 es otro año electoral importante para América Latina, con elecciones presidenciales en varias economías grandes como Ecuador, Perú y Chile, y elecciones de mitad de período en mercados regionales clave como México y Argentina.

En la mayoría de estos comicios parecen surgir algunas tendencias principales: un claro aumento del sentimiento anti-incumbencia, la demanda de un mayor papel del Estado en la economía (al menos mientras continúe la pandemia) y una creciente preferencia por soluciones políticas populistas entre una proporción cada vez mayor de la población”.

Ante este contexto, el país latinoamericano que registró el peor índice en términos de riesgo de seguridad, estabilidad política y eficacia gubernamental es Venezuela. Entre los peores, le siguen Guatemala, México y Ecuador.

De cara a 2021, la publicación inglesa sostiene que “habrá ‘cicatrices económicas’ debido a las pérdidas de inversión y de capital humano, y a los grandes cambios sectoriales, ya que algunos sectores avanzan a toda velocidad mientras otros tienen dificultades”.

Venezuela y Argentina presentan el peor panorama en los estudios de riesgo marcoeconómico y de comercio exterior. En el caso argentino, The Economist advierte que “si no se corrigen los desequilibrios macroeconómicos se producirá un fuerte ajuste monetario y inflacionario”.

Con relación al riesgo político en las inversiones, los especialistas señalaron que “la creciente presión fiscal, las demandas pospandémicas de un mayor papel del Estado en muchos sectores clave y el aumento de los actores políticos y las propuestas políticas populistas sugieren que existen riesgos políticos para las empresas, además de los riesgos macroeconómicos destacados anteriormente”.

En las cuatro áreas clave evaluadas por The Economist – riesgo legal y regulatorio, riesgo de la política fiscal, riesgo del mercado laboral y riesgo de la infraestructura- “está claro que hay nuevos riesgos en el horizonte impulsados por los cambios relacionados con la pandemia en el entorno político y normativo”.

Uno de esos riesgos está relacionado a la falta de incentivos producto del “creciente nacionalismo de los recursos en medio de las cada vez más objeciones a los proyectos en los sectores de la minería, la energía y la agricultura”. Como ejemplo de esto, la publicación recordó que el año pasado el gobierno argentino intentó nacionalizar un exportador de soja con problemas financieros. Luego debió dar marcha atrás por el fuerte descontento social, político y empresarial que generó la iniciativa.

Los expertos sostienen, además, que el riesgo de la política fiscal de este año “será alto”, ya que los gobiernos intentarán cerrar las brechas fiscales al tiempo que “se muestra reacios a recortar el gasto”. “Los impuestos sobre el patrimonio están a la orden del día, como ya se vio en 2020, y también es probable que se establezcan nuevos impuestos indirectos, sobre los servicios digitales, entre otros, (en parte porque son más fáciles de recaudar para los gobiernos regionales)”.

“Aunque nuestras previsiones para América Latina en 2021 son cautelosamente optimistas, los inversores tendrán que prepararse para estos riesgos emergentes”, concluye el informe.(ambito.com)