La Gobernadora estuvo entre las invitadas al acto de asunción del Presidente. Se fotografío con personalidades de la política, entre ellas el ex presidente Rafael Correa.

 

La gobernadora Alicia Kirchner estuvo este martes en la asunción del presidente Alberto Fernández. La mandataria santacruceña estuvo en el Congreso de la Nación y destacó que se trata de un “nuevo camino de esperanza y transformación”. Tras una larga jornada que tuvo en el cierre al Presidente y a la Vicepresidenta en una plaza de Mayo colmada, la gobernadora compartió imágenes de como fue el acto desde su perspectiva. 

“Es en definitiva la posibilidad de que nuestro país crezca y tengamos un país federal".(Fuente: infobae.com)

 

TE PUEDE INTERESAR

 

Alberto Fernández y Cristina Kirchner anoche en la Plaza de Mayo

El Presidente les apuntó a los jueces federales. Y a la connivencia con servicios de inteligencia. Junto a la economía, fueron sus definiciones más importantes. Volvió a cargar contra “persecuciones” políticas. La reforma dirá si convoca o agrieta

 

“Presidente de la unidad de los argentinos”. La locutora oficial mencionó siempre de ese modo a Alberto Fernández. Y el mismo se describió con similares definiciones. El nuevo presidente se dio a la tarea de construir su poder político desde el primer minuto de gestión, en al acto inaugural ante los legisladores. Esa, en todos los tiempos, es la primera señal, la pintura personal que se imagina a futuro. La economía será el desafío mayor, sin dudas y por la magnitud de los problemas, pero seguramente la Justicia será una prueba determinante para derribar “muros” de desconfianzas y rencores.

En estas horas y días inaugurales de gobierno se conocerán los proyectos de “reforma integral del sistema federal de Justicia”. Y esas iniciativas serán centrales en el temario del nuevo Congreso: indicarán si se abre un nuevo camino o si detrás de las reformas late el intento de presionar por la causas de corrupción que involucran a Cristina Fernández de Kirchner y ex funcionarios. Es decir, si se trata de desarmar una maquinaria de jueces de oscuras relaciones de poder con cada gobierno -de manera creciente a partir del menemismo- o si se recrea ese juego perverso.

El tema, en definitiva, es una prueba. Desarmar ese esquema, que como señaló el Presidente tiene relaciones profundas con servicios de inteligencia, demandaría cuidados extremos. En primer lugar, para evitar una generalización –de jueces y de causas- que manden a vía muerta investigaciones que acumulan pruebas de peso. Y en segundo lugar, para no caer en una desacreditación colectiva de la Justicia que también impacte sobre algunos pocos jueces y camaristas federales incómodos para el poder. El punto, en otras palabras, es qué se busca desarmar y también qué se busca construir de hecho, como efecto real.

 
Alberto Fernández le tomó juramento a Santiago Cafiero como jefe de Gabinete
tAlberto Fernández le tomó juramento a Santiago Cafiero como jefe de Gabinete
 

Alberto Fernández apunta sin vueltas a ir edificando poder propio. Seguramente por eso, a diferencia de la campaña, el Presidente buscó hablarle también a sectores de la sociedad que miran con especial recelo esta experiencia que lo ha colocado en la Casa Rosada, con la ex presidente detrás. En el discurso, fue claro. También en algunos gestos, formales si no fuera por el contexto y los niveles de fractura política y grieta o muros. Por ejemplo, el modo de saludar a Mauricio Macri y a Gabriela Michetti, a diferencia de la frialdad y el disgusto expresados por la nueva vicepresidente.

Está claro que armar y consolidar perfil propio sería más que gestos de esa naturaleza hacia la interna y hacia afuera. Alberto Fernández fue claro en la descripción del cuadro que enfrenta desde ahora. Se verá si esto se agota en el movimiento para definir su línea de gestión y acotar expectativas inmediatas. También, si la descripción de la herencia lo diferencia de Macri sin entrar en zona de confrontación permanente. Según puntualizó él mismo, la diferenciación y las visiones contrapropuestas deberían convivir sin el extremo de la grieta. Después, en la Plaza de Mayo fue más duro con Macri y con la justicia federal.

El Presidente eligió con precisión los renglones para exponer la realidad que recibe: pobreza, inflación, desempleo, deuda, caída de la producción y del consumo. Reiteró que el país se encuentra en “virtual default” y anticipó que de hecho será dura la negociación con el FMI y los privados. Como panorama de corto plazo, fue preciso y reiterativo en un punto: medidas para los sectores más castigados por la crisis, puesta en marcha de un acuerdo social y demanda de “compromiso solidario” a las franjas sociales o actividades económicas mejor plantadas. Eso tendría expresión en materia fiscal.

Fue un discurso leído –es decir, escrito y revisado- muy articulado, con pinceladas generales en algunas áreas y definiciones fuertes y a modo de marco rector para áreas sensibles: la economía, la Justicia y los servicios de inteligencia, muy vinculados los dos últimos renglones.

 
Franco Fafasuli
Franco Fafasuli

La línea planteada en el caso de la justicia federal fue elocuente como base. Habló en medio de aplausos de “persecuciones indebidas”, también de “detenciones arbitrarias” y de causas tejidas desde el gobierno saliente y con “cierta complacencia mediática”. Resulta claro que su cuestionamiento, como desde hace rato, supera por mucho las razonables críticas a la aplicación de la prisión preventiva como recurso repetido. Es sabido: pueden obrar como condenas de hecho, tan nocivas como la dilación eterna de causas que involucran al poder político, viejo o nuevo, y que alimentan la percepción de impunidad.

Unas horas después, la ex presidente retomó el tema en Plaza de Mayo. “Fueron años duros para quienes fueron objeto de persecución”, dijo, y con la obvia decisión de emparentar el gobierno de Macri con la dictadura, cerró: “Querían que desapareciéramos prácticamente como seres humanos”.

El sistema degradado en amplias franjas de la justicia federal, y no sólo en Comodoro Py, va de la mano con la ominosa confluencia de servicios que actúan en la ilegalidad. Viene de arrastre, acompañado de otra práctica: la de los “operadores judiciales” que trabajan sobre o con algunos jueces desde la política. El Consejo de la Magistratura ha operado más de una vez como “contrajuego”, motorizando ofensivas o reteniendo denuncias como mensaje a jueces federales con causas de alto impacto en su poder.

Esa “tradición”, repetida en la anterior experiencia kirchnerista, fue uno de los detonantes de la salida de Gustavo Beliz –de la gestión y del país- y tuvo capítulos oscuros posteriores que apuntaron a tareas de “inteligencia” interna y disputas intestinas que colocaron al general César Milani en el foco de graves denuncias.

La incorporación de Beliz al equipo del nuevo presidente podría ser una señal en ese terreno. Se verá. Por ahora, Alberto Fernández ha dado algunos mensajes que asoman contradictorios. El cuidado de la ex presidente, en la línea de considerarla víctima de operaciones político-judiciales, también es un gesto potente. Las características de los proyectos que vienen, más allá de los trascendidos, expondrán objetivos y tiempos. Se conocerá entonces la real dimensión de la reforma. Y también, el mensaje a la Justicia y especialmente la señal política que buscaría trascender a sus propias filas y proyectarlo como “Presidente de la unidad de los argentinos”, según pudo escuchar todo el mundo en cadena. (Fuente: infobae.com)

 

TE PUEDE INTERESAR

 

 

 

Alberto Fernández y Cristina Kirchner durante los festejos del 27 de octubre (Reuters)

A partir de las 11.30, en la Asamblea Legislativa, Gabriela Michetti le tomará juramento primero a Cristina Kirchner, que la reemplazará como vicepresidenta, y luego al mandatario electo. Después del discurso, la fórmula presidencial irá a la Casa Rosada, donde se llevará a cabo la jura de ministros

 

Tal como marca la tradición desde el regreso de la democracia con Raúl Alfonsín -solo hubo dos excepciones, Carlos Menem en su primer mandato, que juró el 9 de julio, y Néstor Kirchner, que lo hizo el 25 de mayo- Alberto Fernández jurará como nuevo presidente de la Argentina este 10 de diciembre de 2019. La fecha también marca el final del gobierno de Mauricio Macri, el primer jefe de Estado no peronista en terminar su mandato.

La Asamblea Legislativa será presidida por Gabriela Michetti, vicepresidenta saliente, y como primer punto se elegirán las comisiones de exteriores y de interior que recibirán al presidente electo en la explanada del Congreso. Luego será el momento de las juras.

En primer turno, alrededor de las 11:30, Michetti le tomará juramento a Cristina Kirchner, quien se convertirá en vicepresidenta. Minutos más tarde, quien fuera compañera de fórmula de Mauricio Macri en 2015 también estará a cargo de la jura de Alberto Fernández, a pesar de la intención que tenía CFK de hacerlo ella.

Esto se resolvió en una reunión entre Marcos Peña y su sucesor como jefe de Gabinete, Santiago Cafiero. Ambos acordaron respetar el artículo 93 de la Constitución Nacional, que indica que quien preside la Asamblea Legislativa sea quien tome juramento a los nuevos mandatarios.

Una vez consagrada la fórmula electa el 27 de octubre con el 48% de los votos, Mauricio Macri le entregará la banda y el bastón presidencial a Alberto Fernández y el flamante jefe de Estado dará su primer discurso como presidente de la Argentina. El texto lo escribió de puño y letra el propio Alberto, aunque sí tuvo ayuda para su elaboración: Cafiero para la estructura y Nicolás Trotta, nuevo ministro de Educación, para la parte técnica y los datos duros.

La precisión de los datos se debe a que el ex jefe de Gabinete no va a dejar pasar en su alocución la herencia que recibe del macrismo. Pondrá especial énfasis en esto y no se descarta que use el término “tierra arrasada”, el mismo que utilizó Axel Kicillof para graficar el estado de la provincia de Buenos Aires.

 
La transición comenzó el 28 de octubre con un encuentro en Casa Rosada entre Alberto Fernández y Mauricio Macri
La transición comenzó el 28 de octubre con un encuentro en Casa Rosada entre Alberto Fernández y Mauricio Macri

Esto vendrá de la mano con el pago de la deuda a partir del 2020. La “herencia M” será la carta a mostrar para justificar el mantra que se repite por estas horas entre los funcionarios entrantes: que no se pueden atender todos los vencimientos. Justamente aplicar esto es lo que tiene en la cabeza Martín Guzmán, quien asumirá como ministro de Economía: extensión de plazos de pago de capital, dos años de gracia para los intereses y cierre de todo el proceso en marzo de 2020.

El otro punto que tocará Alberto Fernández será la reconstrucción de la sociedad. Insistirá en su idea de una Argentina federal, de trabajo conjunto con los gobernadores, como lo hizo durante la campaña. Al igual que lo hizo cuando presentó su plan contra el hambre, tratará de instalar la idea de que hay futuro y de que es necesaria la ayuda de todos. Una epopeya colectiva parecida a la del 2003.

También hará hincapié en las áreas donde considera que la gestión de Cambiemos tuvo mayores falencias, además de la economía en general y la inflación en particular: pobreza, desempleo, educación, ingresos, relación con organizaciones sociales y la energía.

 
Las reja de la Plaza de Mayo fueron quitadas y por esa explanada llegará Alberto Fernández luego de la jura (Thomas Khazki)
Las reja de la Plaza de Mayo fueron quitadas y por esa explanada llegará Alberto Fernández luego de la jura (Thomas Khazki)

Habrá un tercer ítem en el discurso, casi para equilibrar, que será la parte de anuncios. No será nada demasiado resonante, pero buscará llevar un panorama de los primeros lineamentos de su gobierno. Hablará de las sesiones extraordinarias en el Congreso, en donde se aprobará el Presupuesto y el Consejo Económico y Social, entre otras normas.

Hubo un debate junto a sus colaboradores sobre si hacer referencia al envío de un proyecto para legalizar el aborto. Alberto Fernández ya se pronunció en numerosas ocasiones a favor de la interrupción voluntaria del embarazo y en una entrevista con Página 12 anticipó que el texto existirá. Sin embargo, no terminaron de decidir si anunciarlo formalmente en este día.

Está estipulado que el mandatario salga del Congreso hacia la Casa Rosada pasadas las 13. Irá en contramano por la avenida de Mayo en su propio auto rodeado de militantes, ingresará por la explanada, se dirigirá a su despacho y luego al Salón Blanco a realizar el primer acto como titular del Poder Ejecutivo: saludo protocolar a los señores Jefes de Estado y de Gobierno participantes de la Ceremonia de Asunción.

Luego, a las 18, se realizará la ceremonia de juramento de los señores ministros del Poder Ejecutivo en el Museo del Bicentenario.

 
Gran parte de los funcionarios salientes y entrantes asistieron a la misa en Luján por el Día de la Virgen (Gustavo Gavotti)
Gran parte de los funcionarios salientes y entrantes asistieron a la misa en Luján por el Día de la Virgen (Gustavo Gavotti)

El Gabinete fue presentado el 6 de diciembre y estará compuesto, tal como anticipó Infobae, por 21 miembros: Santiago Cafiero como Jefe de Gabinete; Luis Basterra en Agricultura, ganadería y pesca; Matías Lammens en Turismo y Deportes; Agustín Rossi en Defensa; Tristán Bauer en Cultura; Marcela Losardo en Justicia; Martín Guzmán en Economía; Felipe Solá en Relaciones Exteriores y Culto; María Eugenia Bielsa en Desarrollo Territorial y Hábitat; Ginés González García en Salud; Sabina Frederic en Seguridad; Roberto Salvarezza en Ciencia y Tecnología; Mario Meoni en Transporte; Claudio Moroni en Trabajo; Matías Kulfas en Desarrollo Productivo; Elizabeth Gómez Alcorta en Mujer, géneros y diversidad; Juan Cabandié en Medio Ambiente; Nicolás Trotta en Educación; Eduardo De Pedro en Interior; Gabriel Katopodis en Obras Públicas y Daniel Arroyo en Desarrollo Social.

 

Los otros cargos que confirmó el presidente electo fueron Vilma Ibarra en la Secretaría Legal y Técnica, Julio Vitobello como secretario general de la Presidencia, Gustavo Béliz como secretario de Asuntos Estratégicos, Victoria Donda en el INADI, Miguel Pesce como presidente del Banco Central, Malena Galmarini como titular de AySA, Mercedes Marcó del Pont en AFIP, Marco Lavagna en el INDEC, Luana Volnovich en el PAMI y Carlos Zannini como Procurador del Tesoro.

Entre las 14 y las 19 se desarrollará un festival artístico en la Plaza de Mayo. Al finalizar se espera la presencia del presidente Alberto Fernández y su vice, Cristina Kirchner.(Fuente: infobae.com)

Arde el PJ porque los intendentes se quejan de haber sido desplazados en el reparto de cargos.

El gabinete de Axel Kicillof tendrá mayoría de dirigentes leales a Cristina Kirchner

 

Cristina Fernández es una mujer del poder. Dos veces presidenta, varias veces senadora nacional, ídem diputada, legisladora provincial, actual vicepresidente electa. Sigue ejerciendo el mando como en las épocas de su apogeo, aunque, en uno de los casos que la ocupa, con las limitaciones que le intenta imponer el presidente electo, Alberto Fernández.

La dinámica con uno de sus preferidos, el gobernador elector de Buenos Aires, Axel Kicillof, es la contraria. Quien asumirá el miércoles con la obligación de gestionar el distrito más grande, populoso, rico, pobre, el de mayores carencias, le liberó buena parte de los cargos de su Gabinete para que ella designe a militantes de su confianza. Kicillof completó el resto de su Gobierno con equipos propios, con los que ya trabajó en el Ministerio de Economía de la Nación.

 

No hubo consultas, pedido de consejos ni concesiones para los intendentes del PJ bonaerense. Ellos consideran que hicieron mucha fuerza política para que Kicillof ganase la elección. Buena parte de esos líderes de territorios arrasados hace décadas, en algunos casos, no por responsabilidad propia, sino de sus antecesores, quedaron fuera de la conformación de la gestión de la que necesitan datos o relatar los conflictos propios de cada distrito.

Son muchos conflictos. Son muchos distritos. Millones de personas viven en esas localidades donde también se necesita una firma de la Gobernación para ocupar cargos que parecen no ser relevantes pero terminan siéndolo para el día a día del trabajo de la administración local. Arde el PJ bonaerense.

El equipo de Kicillof está casi listo y fue armado por la vicepresidenta electa y por él mismo. Otras voces, otros ámbitos. Kicillof ha roto así una tradición del peronismo bonaerense que trabajaba de modo dual con el gobernador que era del mismo signo partidario. Esta vez no pasó.

Este escenario, de complejidad y problemáticas latentes, fue reconstruido por Clarín gracias al relato de varios intendentes y de fuentes del flamante gabinete del presidente electo. Varios de esos jefes comunales le preguntaban al periodismo por los nombres de los ministros de Kicillof. Hace 50 días que no les atiende el teléfono. Solo Cristina, Máximo y, en menor medida, el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, tuvieron contactos con él.

Las relaciones empiezan mal para Kicillof, no solo con los intendentes más influyentes de su provincia, si no también con el presidente electo. Varias fuentes del PJ bonaerense reconstruyeron que opina Kicillof de Alberto Fernández: “Yo tengo mi equipo listo. No como Alberto que tuvo que formarlo a último momento. Se ve que amontonó gente sin ideas y ‘loteó’ el Gabinete. A mí no me va a pasar los mismo”, confesó, lenguaraz, el gobernador electo en una reunión con los poco intendentes cercanos, hace una semana, en José C. Paz, adonde asumió ayer un nuevo mandato Mario Ishii, ex menemista, ex duhaldista, ex kirchnerista, ex “vidalista” en una tramo corto, actual “kicillofista”, si existe ese neologismo.

Aunque parecen provenir de ámbitos diferentes, Kicillof, quizás por sugerencia de la vicepresidenta electa, privilegió a Ishii por sobre el resto de sus colegas: es el único que pudo convencerlo de designar a un hombre propio en el gobierno bonaerense. El rector de la Universidad de José C. Paz, Federico Thea, quien podría ser el secretario general de la Gobernación, o ministro de Justicia.

En ese encuentro con pocos intendentes del Conurbano, Kicillof escuchó las dudas, lamentos y una larga enumeración de conflictos que enfrentan en sus distritos. Pero no les dio respuestas para calmarlos. “Para ustedes ya habrá lugares para que pongan a su gente: pero en las segundas o terceras líneas de los ministerios”, los paró antes de escuchar sugerencias de nombres para su Gabinete. Más que pedidos personales de esos intendentes, eran quizás parte de una lista de enigmas mezclados con bronca que se acumularon de modo colectivo entre el resto de los líderes territoriales.

Kicillof sabe que tiene el total apoyo de la vicepresidente electa, Cristina, su única jefa, según admite en la intimidad, poniéndola por encima del presidente electo. Y de Máximo Kirchner, con quien sin embargo discutió por temas de gestión hace veinte días. Ni siquiera ante él se permitió ceder a pedidos para ocupar designaciones importantes. Terminó por abrir una negociación que bajó la tensión entre ambos.

Las críticas de Kicillof contra Alberto Fernández llegaron rápidamente a las oficinas del presidente electo, confirmó Clarín por fuentes que a partir del viernes fueron confirmadas como ministros nacionales. Ese mismo día, antes de que Alberto presentara a su equipo de gobierno, Kicillof acompañó a Cristina a la presentación del documental Tierra arrasada, del nuevo ministro de Cultura de la Nación, Tristán Bauer.

Kicillof informará mañana a los intendentes a quiénes eligió para su Gabinete. La reunión se hará en Esteban Echeverría. Al cierre de esta edición, el Gabinete contaba con casi todos los puestos confirmados. El vértigo de la política puede generar algún cambio: resta confirmar si Sergio Berni acepta ser ministro de Seguridad.

Sus principales figuras, además de quiénes ocuparán los cargos legislativos más relevantes, son las siguientes:

Jefe de Gabinete: Carlos Biano, secretario de Relaciones de la Cancillería en la era K.

Ministro de Economía: Pablo López, secretario de Finanzas cuando Kicillof fue ministro.

Ministro de Producción y Trabajo: Augusto Costa, secretario de Comercio Interior de la era Kicillof.

Ministra de Educación: María Agustina Vila, jefa de asesores de Kicillof en Economía.

Ministra de Acción Social: Fernanda Raverta, militante de La Cámpora. Fue candidata a intendenta de Mar del Plata y perdió.

Ministra de Gobierno: Teresa García, jefa del bloque de senadores provinciales y ex secretaria parlamentaria en la bancada de diputados nacionales. Cristinista pura.

Ministro de Salud: Daniel Gollán, titular de esa cartera en la Nación durante el último mandato de Cristina. En este cargo también se había mencionado a quien lo secundó en el mismo organismo pero a nivel nacional, Nicolás Kreplak, hermano del juez electoral Ernesto Kreplak.

Ministro de Justicia: Hasta ayer por la tarde se descontaba que sería Juan Martín Mena, quien trabajó en el Ministerio de Justicia Nacional en la gestión de Cristina. Es consejero judicial de Fernández. Su nombre se hizo más conocido para la opinión pública politizada cuando asumió como subjefe de la ex SIDE tras la purga que ordenó realizar entre los servicios de Inteligencia el otro flamante jefe K de ese organismo clave, Oscar Parrilli. Mena fue uno de los redactores del Pacto con Irán. Ayer por la noche, circuló una versión entre el nuevo funcionariado nacional de Alberto Fernández que indicaba que Mena sería finalmente designado en un cargo nacional. Si eso terminara siendo así, su reemplazante podría ser el Rector de la Universidad de José C. Paz, Federico Thea. Si el plan inicial no se modifica, Thea entonces sería el Secretario General de la Gobernación.

Ministra de Género: Cecilia Moreau, ex diputada del Frente Renovador. Frecuente visitante del Instituto Patria, las oficinas de Cristina.

Secretaria de Medios: Jéssica Rey, histórica vocera de prensa de Kicillof.

Presidente del Banco Provincia: Juan Cuatromo, ex director del Banco Central (ver página 20).

Presidente de la Cámara de Diputados de la Provincia: Federico Otermín, legislador bonaerense, ex secretario de Comunicación y Cultura de Lomas de Zamora con Martín Insaurralde. Otermín se habría ganado la confianza de Máximo Kirchner.

Vicepresidente de la Cámara de Diputados: Carlos “Cuto” Moreno, ex diputado nacional, de antigua relación política con los Kirchner.

Como ya se contó, falta conocer quién estará a cargo nada más ni nada menos que de Seguridad. El candidato con más chances es Berni. El gobernador electo sólo aceptó las imposiciones de Cristina. Tanto fue así que entró en tensión con su amigo Máximo Kirchner, jefe del bloque de Frente de Todos en la Cámara de Diputados, porque éste le habría sugerido que nombrara a uno de sus hombres más confiables, Hernán Reibel Maier, de La Cámpora, como secretario de Medios bonaerense. Kicilloff no cedió ante ese pedido y la relación con el primogénito K dejó de ser armoniosa.

La paz entre ellos habría vuelto cuando Kicilloff le garantizó a Máximo que sus dirigentes podrían ocupar los cargos más importantes de organismos como el Grupo Bapro, Lotería Provincial, o la obra social IOMA. Nada esta definido aún.

Según fuentes del PJ bonaerense, el malestar de los intendentes con su gobernador no solo es porque quedaron relegados de la discusión sobre la formación del Gabinete. También aguardan conocer quiénes serán los directores de los hospitales que están en sus distritos pero que dependen de la administración provincial. Lo mismo que las autoridades de las sedes locales de los registros civiles, los jefes regionales de Educación o de la obra social de los empleados bonarense, IOMA.

Kicillof le había ofrecido un cargo relevante a quien fue ministra de Economía bonaerense durante la gestión de Daniel Scioli, Silvia Batakis, pero bajo condiciones que ella consideró inaceptables. Es probable que Batakis ocupe ahora un puesto en el Ministerio del Interior.

Berni resiste la oferta de manejar la Bonaerense

Axel Kiciloff cree que su gabinete es el más apto de los que funcionaron hasta ahora en Provincia. Pero hasta ahora no logró asegurarse un puesto clave: el de ministro de Seguridad. Es quien debe liderar cada día con uno de los conflictos que más se extiende en el distrito.

Quien sea designado en ese cargo debe tener además el conocimiento y el carácter suficiente para controlar a la Policía bonaerense, el “ejército” de uniformados más grande de la Argentina.

Son más de noventa mil hombres y mujeres. Según fuentes del PJ bonaerense, y de otras involucradas de modo directo en esta trama, Kicillof, o la propia Cristina Fernández, intentaban convencer por estas horas al ex secretario de Seguridad en la era K, Sergio Berni, para que acepte hacerse cargo de un nuevo desafío.

Este diario pudo saber que Berni, por el momento no habría confirmado su participación en un puesto de tan alta conflictividad. Pero quizás lo haga en breve.

Tal como reveló Clarín, Cristina Kirchner vería con buenos ojos que su ex secretario de Seguridad vuelva a ocupar el mismo cargo en el equipo de Alberto Fernández, para controlar a las fuerzas federales. Hasta ahora no lo logró.(Fuente: clarin.com.ar)

 

TE PUEDE INTERESAR

 

Page 1 of 107

ElDiarioDeseadense el Portal Virtual más visto en la Patagonia. Con la noticia al instante en el momento preciso del día.

6904140
ahora
Visitantes Online
4533
6904140

Tn en Vivo

Template Settings

Theme Colors

Blue Red Green Oranges Pink

Layout

Wide Boxed Framed Rounded
Patterns for Layour: Boxed, Framed, Rounded
Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…